
Propiedades del agua
Balneario
El descubrimiento de las propiedades terapéuticas de las aguas que brotan de la Fuente de San Juan data del S XVIII pese a que su reconocimiento oficial no se produjo hasta el año 1902 con el Decreto del Consejo de Sanidad donde las califica como aguas bicarbonatadas-sulfuradas sódicas y las declara de utilidad pública. Fueron premiadas con medallas de oro en certámenes internacionales en los años 1908 y 1909, compitiendo con los mejores balnearios europeos. Tienen la particularidad de que brotan frías, a 15ºC, con una mineralización muy débil. Al ser sulfurosas, tienen una acción estimulante general, antioxidante, desintoxicante, y antiinflamatoria y ligeramemnte diurética, siendo fácilmente absorbibles tanto por vía digestiva y respiratoria, como a través de la piel. Por ello están especialmente indicadas para dolencias biliares, gastrointestinales, hepáticas. Están también muy recomendadas para alteraciones de la piel, reumatológicas y del sistema neuro-vegetativo.
Propiedades
Sulfuradas, fluoradas, frías (15º C), sódicas y radiactivas. Contienen azufre (S) en sus formas iónicas (sulfuros, sulfatos, azufre coloidal...), responsables de su coloración amarillo-verdosa. Contienen ácido sulfihídrico (H2S), gas volátil con distintas propiedades terapéuticas a bajas concentraciones. Contienen materia orgánica: algas y bacterias que crecen gracias al azufre (bareginas, sulfurarias…). Filamentos de tacto untuoso que flotan en la superficie y con importante aplicación en tratamientos dermatológicos y cosméticos. Son radiactivas por la presencia de gas radón de origen natural que emite partículas alfa. Las dosis utilizadas en curas balnearias no representan riesgo alguno (5.000 veces menor que las perjudiciales).
Indicaciones
Trastornos del hígado y procesos biliares crónicos. Procesos digestivos. Enfermedades de las vías respiratorias, rinitis, faringitis, sinusitis, bronquitis, asma. Enfermedades de la piel, dermatosis, eccemas y psoriasis. Procesos reumatológicos, articulares y músculo-esqueléticos. Alteraciones metabólicas, facilitando el control de los niveles sanguíneos, glucosa, colesterol, triglicéridos y ácido úrico.
Efectos
| • | Antitóxicos: a nivel hepático actúan como antioxidantes frente a determinantes toxinas. Estimulan el metabolismo. |
| • | Antialérgicos y desensibilizantes: inhiben parcialmente la actividad de las células nerviosas de la piel. Disminuyen el efecto histamínico y la respuesta alérgica. Calmantes. |
| • | Antiácidos: mejoran el flujo biliar. Facilitan la digestión. Estimulantes de las secreciones bronquiales: efecto mucolítico, antiinflamatorio y anticatarral. |
| • | Cicatrizantes: favorecen la regeneración celular porque el azufre forma parte de la estructura de la piel y los cartílagos. Son queratolíticas (efecto peeling). |
| • | Capacidad antifúngica y antibacteriana: los compuestos azufrados se transforman en la piel en ácido pentatiónico que es tóxico para hongos y bacterias. |
| • | Sedantes: analgésicas y antiespasmódicas por la presencia del gas radón. |
| • | Antirreumáticos: por su poder antiinflamatorio y relajante. |
Técnicas de aplicación
| • | Aplicación tópica ó externa: baños, chorros, duchas, piscina dinámica y jacuzzis. |
| • | Aplicación atmiátrica o inhalatoria: inhalaciones, nebulizaciones, aerosoles. |
| • | Vía oral o cura hidropínica: agua en bebida. |





